Jugar en condiciones climatológicas adversas


En éste artículo vamos a tratar la forma correcta de jugar al golf, en condiciones climatológicas adversas, por viento, etc.

Nuevamente espero que mis explicaciones y la puesta en práctica por parte de los aficionados se refleje en conseguir un mejor "SCORE".

El viento es uno de los peores enemigos del jugador de golf, pues resulta muy difícil controlar la bola, ya que influye en la distancia y en la dirección.

Cuando el viento sopla en contra, con respecto a la bandera, se debe jugar uno o dos números de hierro más para conseguir que el vuelo de la bola sea más bajo y así lograr la distancia que deseamos. Ejemplo: Tenemos que jugar un hierro 7 para 140 metros, es aconsejable jugar un hierro 5 ó 6 dependiendo de la intensidad o fuerza de viento; también es aconsejable situar la bola un poco hacia el pie derecho y hacer un swing más firme en la acción de brazos-manos para, de esta manera, lograr un golpe bajo.

En la situación contraria, es decir con el viento a favor, es aconsejable jugar hierros más abiertos para facilitar la altura y adquirir más distancia, y adelantar ligeramente la bola hacia el pie izquierdo, para lograr mediante un ángulo de ataque ascendente un tipo de bola más alta de lo normal; la distancia en determinadas ocasiones llega a ser de 40 metros más de lo normal, lo cual es muy agradable para el jugador.

Cuando es viento es lateral, también hay que contar con él, y apoyar el golpe el lado que corresponda (aunque a veces esto suponga apuntar a un obstáculo) para que la bola vuele favorable al viento y finalice junto a la bandera, que es el objetivo del jugador.

La lluvia también tiene su influencia en los resultados, sobre todo si es muy intensa, pues encharca los greenes y resulta incómodo jugar, obligando a veces a la suspensión temporal o definitiva.

Es conveniente llevar guantes de más en la bolsa, para tener siempre uno completamente seco y tener los tacos (no metálicos, pues por lo general están prohibidos) en buen estado para tener una buena estabilidad en los pies para la realización del swing.

Recuerde también que todos estos factores climatológicos, hacen que el campo cambie, es decir, si el campo se ve sometido durante muchas jornadas al viento pasa a estar más duro en general, notándose esto por ejemplo en la dureza de los greenes lo cual influye también en su velocidad, cuando el jugador utiliza el putt.

Por el contrario, generalmente en invierno el campo se alarga, debido a la pesadez de las calles (la bola apenas rueda) y los palos a utilizar son más largos, aunque esto tiene una ventaja y es que los greenes si reciben y se puede precisar algo más en los golpes a bandera.